Cuando
vemos más allá de nuestros problemas entendemos que hay un Dios amante,
sincero y verdadero. No podemos visualizar lo bueno cuando no creemos
en Dios y dejamos que el sufrimiento nos transforme a su manera. La vida es sencilla pero el ser humano la convierte en una agonía.
Si creemos que podemos alcanzar un sueño o una meta, lo vamos a lograr
porque nuestros pensamientos son parte de nuestros ideales. La mente
nos lleva a donde nosotros le permitimos, nos eleva adonde nosotros
queremos estar, es de suma importancia reconocer que la vida es un
tesoro y que para Dios nosotros somos la perla más preciosa que se ha
creado en este planeta. ¡Una simple sonrisa nos hará entender que el
sufrimiento no es más que un pensamiento absurdo!
El aceptar el amor de Dios hacia nosotros es ver la
realidad de un mundo mejor, el aceptar de que un problema es la
herramienta indicada para crecer, es la manera sabia de pensar. Pero si
te agobias con el problema tú mismo te estás hundiendo en la depresión,
sin embargo Dios nos ha dejado escrito en su palabra muchos ejemplos de
personas que vencieron y salieron triunfantes. Tú pensaras que la vida
se ha terminado, que ya nada tiene valor ni sentido, pero es justamente
cuando sufres que te acercas mas a Dios, es precisamente cuando te
sientes solo cuando más lo buscas porque sientes que más lo necesitas.
Y Ahora tú te preguntaras: ¿y es acaso bueno buscar a Dios solo en los
problemas?.....¡claro que no! El quiere que seas feliz y lo busques en
toda circunstancia y lugar, lo que trato de decirte es que cuando te
sientes triste y abandonado Dios quiere que le muestres más aun el amor
que le tienes a El y que lo busques de todo corazón y puedas confiar en
El, a Dios le gusta que lo busques, le gusta que le hables y que lo
veas como tu único Padre. No te dejes vencer por el problema
insignificante. ¡Aprende tu a vencer el problema con la ayuda Divina!
Es parte de la vida de que veas muchas veces lo malo y no lo bueno pero
depende de ti hasta donde tú quieres llegar.
Imagínate si Dios dejara que tú mismo resolvieras tus
problemas ¿crees que lo pudieras hacer?...Dios no permitiría que tu lo
hicieras sólo, el jamás dejaría que sufrieras hasta morirte. El es tan
misericordioso con nosotros que permite que pasemos por dificultades
para nuestro propio crecimiento espiritual, para que valores aún más lo
que tienes a tu alrededor, ¡recuerda amigo mío! ¡Tú eres la creación
única de Dios, la obra maestra del creador! Has sido llamado para ser
cabeza y no cola, y esta transformándote para una vida mejor, no
permitas que nada ni nadie te haga sentir inútil, inferior, amargado,
desdichado, impotente o usado, porque Dios ve mas allá de lo que tú
eres y ve lo que puedes llegar a ser.
Las personas por naturaleza somos malas y no logramos
entender el sufrimiento de los demás, si prestas atención cuando
alguien está sufriendo, son pocas las personas que se detienen para
ayudar, y cuando estás en lo mejor de de tu vida todos se acercan a ti,
pero Dios está contigo cuando estás bien y aún cuando te sientes mal,
cuando estas pobre y aun cuando eres rico, cuando experimentas la
derrota y cuando celebras el triunfo. Dios es nuestro verdadero amor y
nuestro primer amor, no permitas que Satanás te hunda en el pozo del
sufrimiento, permítele a Dios ganarle la batalla cada día en tu vida,
levanta tus manos al cielo y dile: “Gracias señor por este nuevo día, y
gracias por darme la oportunidad de verte atravez del canto de las
aves, atravez del sol que me ilumina, atravez de la lluvia que moja mi
rostro, gracias por tu perdón aun cuando no hice nada para merecerlo,
aun cuando no soy digno ni de ser llamado tu hijo, Bendito seas Padre
por este problema por el cual ahora atravieso, puesto que se que
contigo voy hacia la victoria y que esto no hará otra cosa sino hacerme
más fuerte, te agradezco oh Señor por darme la vida, y te pido
sabiduría para poder gobernarla y saber continuar esta lucha pasajera,
sabiendo que una corona allá arriba me espera, no permitas oh Jehová
que nada en esta tierra me separe de tu amor, hasta que un día pueda
apreciar tu rostro con tu pronto regreso y comprender que valió la pena
el sufrimiento, en el dulce nombre de Jesús te pido…Amen”.
Maricela Torres