La historia de Belén es un tema inagotable; en ella se oculta la profundidad
de las riquesas de la sabiduría y de la ciencia de Dios.
Nos asombra el sacrificio realizado
por el Salvador al trocar el trono del cielo, por el pesebre; la compañía de los ángeles que le
adoraban, por las bestias del establo.
!En esto consiste el AMOR! !Maravillas oh cielos! !Asómbrate oh tierra!
VOZ: «Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su hijo» «Y como fue nacido
Jesús en Belén de Judea en días del rey Herodes he aquí unos magos del Oriente vinieron a
Jerusalén.»
NARRADOR: Los magos del Oriente eran filósofos. Pertenecían a una clase numerosa e
influyente, que incluía hombres de noble alcurnia y poseían gran parte de sus riquezas y del
sabor de su acción. los magos que fueron a darle la bienvenida al Salvador del mundo eran
hombres rectos que estudiaban las manifestaciones de la providencia en la naturaleza y eran
honrados por su integridad y sabiduría.
Estos magos escudriñaban los cielos tachonados de estrellas, y trataban de escudriñar el
oculto misterio de sus derroteros, contemplando la gloria del creador.
(Entran los magos mirando hacia donde está la estrella)
NARRADOR: Los magos habían visto una luz misteriosa en los cielos, la noche en que la
gloria de Dios inundó las colinas de Belén.
MAGO 1: Esa luz misteriosa que vimos en los cielos se ha desvanecido y ahora ha
aparecido una estrella luminosa que permanece fija en los cielos.
MAGO 2: ?Qué significa esa estrella?
NARRADOR: Sí, aquella estrella fija no era un planeta, ni una de las estrellas que ellos
conocían, aquella estrella, aquél fenómeno fue de mayor interés para ellos.
MAGO 3: Vayamos a los rollos de las escrituras hebreas, para buscar un conocimiento más
claro de esta estrella que hemos visto.
NARRADOR: Esa estrella era un distante grupo de resplandecientes ángeles pero los
magos lo ignoraban, por lo que consultaron y examinaron los rollos de los atiguos anales;
pero solo encontraron la luz de la verdad cuando escudriñaron los rollos de las escrituras
hebreas, la Biblia.
(Se oye un himno «Dadme la Biblia» primera estrofa)
(Entran los magos con los rollos de las escrituras).
MAGO 2: Aquí dice: «Saldrá estrella de Jacob y levantará cetro de Israel»
MAGO 1: ?No será esa extraña estrella como señal del Mesias prometido como dicen las
escrituras hebreas?
NARRADOR: Los magos habían recibido con gratitud la luz de la verdad enviada por el
cielo, ahora esa luz se derramaba sobre ellos en rayos más brillantes.
MAGO 1: Oigan esto que les voy a contar. Anoche he tenido un sueño, se nos decía que
debemos seguir la estrella y que ella nos llevará al Mesias prometido, al Príncipe recién
nacido.
MAGO 3: Yo también tuve un sueño parecido anoche.
MAGO 2: Entonces sigamos esa estrella, esto indica que el Dios del cielo nos llevará al
niño rey.
MAGO 3: ?Y qué llevaremos?
MAGO 1: Yo le llevaré la fragante mirra.
MAGO 2: Y Yo le llevaré el incienso.
NARRADOR: En el Oriente abundaban las cosas preciosas y los magos no salieron con las
manos vacías, llevaron los más ricos dones de su tierra como ofrenda al niño Dios recién
nacido.
MAGO 3: El viaje tenemos que hacerlo en horas de la noche para así poder ver la estrella
que nos guía.
MAGO 1: Sí es cierto, y en las horas de claridad cuando el sol nos alumbra, estudiaremos
las profecías, en los rollos de las escrituras hebreas todo lo concerniente a este maravilloso
acontecimiento y tambien descansaremos.
MAGO 2: Yo tengo el pleno convencimiento de que seremos guiados por el Dios de Israel,
de quien hablan las Santas Escrituras.
NARRADOR: El viaje aunque largo, fue para ellos muy feliz.
(Himno 83 !Al Mundo Paz! 1ra estrofa)
NARRADOR: Cuando llegaron a la tierra de Israel, con avidez aceleraron el paso
esperando que el nacimiento del Mesias prometido, sería motivo de toda conversación.
(El rey Herodes aparece en su trono y gente del pueblo conversando y caminando).
MAGO 1: ?Podrían ustedes decirnos dónde está el rey de los Judíos que ha nacido?
MAGO 3: Su estrella hemos visto en el Oriente.
MUJER: !Qué dicen! Nosotros no sabemos nada de eso.
HERODES: Qué tiempo hace que vieron esa estrella que les anunció que había nacido el
rey de Israel?
MAGO 3: Rey Herodes, hace aproximadamente un año.
HERODES: Entonces id y preguntad con diligencia donde está el niño rey de Israel, y
después que lo hallareis hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.
(Salen los magos de delante de Herodes y sale Herodes on sus soldados)
NARRADOR: Ni por un instante pensó Herodes ir a adorar al niño Dios. Su único
pensamiento, dominado por el mismo Satanás, era el de matar al que había nacido como rey
de Israel. Los magos salieron solos de Jerusalem. Las sombras de la noche iban cayendo
cuando pasaron por la puerta de la ciudad, y para gran gozo de ellos, volvieron a ver la
extraña estrella en los cielos, que ahora los encaminaba hacia Belén.
(Los magos llegan al pesebre y se oye el himno «Noche de Paz»)
NARRADOR: En Belén no econtraron los magos ninguna guardia real para proteger al niño
Dios. Jesús se hallaba acostado en un rústico pesebre, en un humilde establo que daba
albergue a las bestias. Sus padres José y María eran sus únicos guardianes. Pero los magos
reconocieron en aquel niño, la presencia de la divinidad, le dieron sus corazones porque le
reconocieron como su Salvador, se rindieron a sus pies y depositaron sus presentes,
incienso, oro y mirra; los magos habían estado entre los primeros en dar la bienvenida al
Redentor del mundo y su presente fue el primero depositado a sus pies.
(Salen los magos del pesebre).
MAGO 1: Tuve un sueño anoche en el que se me decía que no debemos volver a Jerusalem
para dar las nuevas al rey Herodes, pues le quiere quitar la vida al niño rey Salvador del
mundo.
MAGO 2: Entonces vámonos por otro camino.
(Salen los magos)
CONCLUSION.
FIN.