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¿Porqué las puertas de la iglesia son altas? Para que entre el Altísimo. C. V. Ponce, Puerto Rico
[Este es un chiste verídico.] Al preguntar la maestra de la escuela sabatica: ¿A quién vamos a alabar? mi sobrino de cuatro años respondió: “ ¡la ropa! ” H. E., Vernon Hills, Illinois, USA
Una hermana recién convertida se preparaba para ir esa noche a la iglesia a tomar la Santa Cena durante el culto de Navidad. Esa tarde antes del culto, su papá le dijo que la comida estaba lista a lo que ella contestó que no deseaba comer porque tenía la ‘Santa Cena’, creyendo que era comida. M. V. S., Ponce, Puerto Rico
Eran dos amigos futbolistas cristianos. En una ocasión los dos se pusieron ha hablar de como sería el cielo y se preguntaron si el cielo tendría canchas de fútbol. Ellos decidieron hacer un trato. El que primero se muriera se le aparecería al otro. Se murió uno y a los días se le apareció al vivo y le dijo: “Te voy a decir dos cosas, la primera es que en el cielo si hay canchas de fútbol y la segunda es que mañana te toca partido” A. S., Barranquilla, Colombia
En una iglesia cristiana se congregaban unos jóvenes que eran bien carnales, y también ahí mismo se congregaba una mujer muy hermosa que se vestía un poco extravagante. Su nombre era “Victoria”. El pastor al terminar el sermón preguntó: ¿Cuántos quieren la victoria? los jóvenes al escuchar tal pregunta saltaron de sus sillas gritando: ¡Yo!, ¡Yo!, ¡Yo! M. C. Kitty Hawk, NC, USA
Una mujer busca consejería de su pastor, pues tiene mucho coraje con su esposo. El pastor le dice que sería buena idea que hablara con su esposo y tratara de que oraran juntos. Al otro día la mujer regresa donde el pastor, todavía enojada con su esposo y le dice: “mire pastor, yo quise orar con él pero me puse a leer la Biblia y encontré que la Biblia me prohíbe orar con mi esposo”. A esto el pastor asombrado le dice: ¿Cómo que la Biblia le dice que no ore con su esposo? ¡Eso es absurdo!, y ella le contesta: “la Biblia dice: "Orar sin cesar".”. (Porque su esposo se llamaba "Cesar") A. F., Port Charlotte, FL, USA
En cada reunión después del mediodía se les da de comer a los hermanos. Cierto hermano como veía y oía que cada hermano que terminaba de comer decía un Salmo, y éste no sabiéndose ninguno decía: “Barriga llena y corazón contento, Salmo 500". I. I. A., Veracruz, San Andrés, México
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