8. la Unica fuente de vida y esperanza
 

<< Anterior

El Rapto Secreto
Estudio Biblico

"El Rapto, ¿Secreto?"

VIII

LA UNICA FUENTE DE VIDA Y ESPERANZA

El Rapto Secreto

UNA de las actividades más memorables de mis primeros años de ministerio cristiano fue la de oficiar en sepelios. Como pastor asociado de una iglesia de unos 800 miembros, me tocaba asistir a no menos de un funeral por mes. Estas experiencias me enseñaron a sentir, aunque fuese en carne ajena, el dolor de la pérdida de seres queridos. También pude ver en los sufrientes diferentes actitudes frente a la muerte.
Recuerdo vividamente el caso particular de un miembro de la iglesia que murió ya en su vejez, pero consumido por la enfermedad. Durante el sepelio se reunieron varios familiares y conocidos, algunos de los cuales eran creyentes, otros no. Una joven, nieta del difunto, quedó súbitamente presa de tremenda angustia y comenzó a lamentarse con terribles quejidos. Se hallaba desesperada por no haber podido despedirse de su abuelo. Su dolor fue tal que cayó al suelo y allí continuó sus contorsiones y alaridos.
Otra dama, también familiar del finado, acudió a la ayuda de la joven y la consoló con dulces palabras y un semblante sereno y digno. ¿Por qué se notaba un contraste tan marcado en la actuación de ambas damas? Porque la segunda se aferraba a Jesús como la fuente de su consuelo y esperanza.

LA VIDA VIENE DE DIOS

El Rapto Secreto

La Biblia presenta a Dios como el origen de la vida. En la creación del hombre aparece Dios infundiendo la materia previamente creada con el soplo de vida. “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”(Génesis 2:7). El ser humano viviente está compuesto de cuerpo (materia) y soplo de vida (energía vital proveniente de Dios).
EL alma (de la palabra nefesh en hebreo), según la Biblia, se refiere a un organismo vivo, nunca a una entidad capaz de vida independiente. La Biblia declara que el alma es mortal: “El alma que pecare, esa morirá” (Ezequiel 18:20). Además, destaca que Dios es “el único que tiene inmortalidad” (1 Timoteo 6:16).
Esta vida es la única oportunidad para decidir nuestro destino eterno. “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría” (Eclesiastés 9:10).
La inmortalidad es algo que no nos pertenece, sino que debemos buscar (Romanos 2:7). La vida eterna no es un derecho, sino un don de Dios (Romanos 6:23).Y se la recibe en la persona de Jesucristo. “Este es el testimonio —dice el apóstol Juan—: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo” (1 Juan 5:11).

¿CUÁNDO ES QUE TENDREMOS VIDA ETERNA?


 
 
El Rapto Secreto
El Rapto Secreto

Aunque el creyente ya disfruta de una experiencia de calidad eterna y su salvación está garantizada en Jesús, todavía está sujeto a la enfermedad y la muerte. ¿Cuándo es que se disfruta del cumplimiento definitivo de esta promesa?
La Biblia nos habla de un proceso y momento específicos. La resurrección de los muertos en ocasión de la segunda venida de Cristo. “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:16, 17).

Cuando el Señor se despedía de sus discípulos, no les dijo que se reunirían tan pronto murieran ellos. Más bien les señaló un momento futuro para su reencuentro. “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (S. Juan 14:2-3).
La Palabra nos invita a captar la gloriosa escena de la resurrección, cuando niños y jóvenes serán devueltos a sus padres; cuando los familiares y amigos y esposos que han sido separados por la muerte estrecharán lazos que durarán por la eternidad. Esa será la mañana de la humanidad; cuando toda tristeza se transformará en alegría; cuando se mitigará plenamente nuestra sed de Dios.

 

<< Anterior

   
© Copyright 2008 . Jóvenes Cristianos Adventistas del Séptimo Día ¡Con los jovenes... por los jovenes... y para los jovenes! Portal Cristiano
Washington DC
, Maryland y Virginia PCJovenes.com Designed by Biz Inpower, Corp.