El gozo resulta de estar en la presencia de Dios. Está en la Biblia, Salmo 16:8-9, "A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido".
El gozo resulta de guardar los mandamientos de Dios. Está en la Biblia, Juan 15:11, "Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido".