La depresión puede ser aliviada con la meditación paciente en la Palabra de Dios y confiando en la disposición divina. Está en la Biblia, Salmo 42:6, "Dios mío, mi alma está abatida en mí; me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán, y de los Hermonitas, desde el monte de Mizar".
La oración es una clave para tratar la depresión. Está en la Biblia, 1 Samuel 1:10, "Ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente".