Dios ha puesto un gran valor a sus creaciones humanas. Está en la Biblia, Salmo 8:3-5, "Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?"
Dios nos valora; no nos puede apartar de su mente. Está en la Biblia, Salmo139:17-18, "¡Cuán preciosos me son, Oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto, y aún estoy contigo".