La confesión de los pecados prepara el camino para el perdón. Está en la Biblia, 1 Juan 1:9, "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad".
La confesión de los pecados prepara el camino para la adoración. Está en la Biblia, Nehemías 9:3, "Y [los israelitas] puestos de pie en su lugar, leyeron el libro de la ley de Jehová su Dios la cuarta parte del día, y la cuarta parte confesaron sus pecados y adoraron a Jehová su Dios".