Seguir el plan de Dios es una medicina preventiva. Está en la Biblia, Éxodo 15:26, "Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador".
La adoración a Dios nos trae inmunidad a las enfermedades. Está en la Biblia, Éxodo 23:25, "Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti".