La codicia a menudo trae prosperidad y puede conducir al crimen. Está en la Biblia, Santiago 4:1-2, "¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís".
Las riquezas pueden darnos actitudes equivocadas acerca de las cosas materiales. Está en la Biblia, Lucas 12:15, "Y [Jesús] les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee".